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En 2024, México destinó cerca de 1 billón de pesos —el 2% del PIB— a un sistema fragmentado sin objetivos comunes.
En México no es que gastemos poco en seguridad, procuración de justicia o incluso en fuerzas armadas —hoy Guardia Nacional—: el gasto en seguridad en México revela, con toda certeza, que gastamos mal. Hoy tenemos la oportunidad de analizar el costo de la descoordinación: cómo un presupuesto que crece cada año se dispersa en tres órdenes de gobierno sin resultados proporcionales para el ciudadano.
La causa es la fragmentación institucional: municipio, estado y federación replican las mismas funciones sin coordinación. El costo es de cerca de 1 billón de pesos en 2024 (2% del PIB), según el investigador Arturo Ramírez de Impunidad Cero. El efecto: ese dinero —el de tus impuestos— se absorbe en burocracia redundante en lugar de mejorar la seguridad en tu colonia o tu negocio.
Por qué el gasto en seguridad en México sigue creciendo sin mejores resultados
Ya había comentado que estamos acostumbrados a evaluar el sistema que hemos creado —en el que participan los diversos órdenes de gobierno— en virtud del número de personas detenidas en flagrancia o por el número de órdenes de aprehensión cumplidas, ya sea físicas o por anexo: término con el que se notifica al juez penal que la persona requerida ya está detenida en algún penal, lo cual es suficiente para dar por cumplida la orden. Las fiscalías abonan más a las cifras considerando el número de carpetas de investigación iniciadas y el de judicializadas o llevadas a control judicial; ya no hablemos del número de sentencias en los procesos entre las fiscalías y los tribunales de justicia.
El sistema actual suele centrarse en estas cifras: llenar de números la evaluación sin que a esos números les antepongan un rostro y un sentimiento de dolor por lo perdido y de angustia por no saber qué pasará. Esto no se evalúa; las cifras solas no sirven. Detrás de este desorden y excesivo gasto en seguridad está la desconfianza política, el poder y control que cada gobierno prefiere mantener: no se busca la eficiencia del sistema ni satisfacer al ciudadano; lo que en realidad se pretende es mantener el control.
Causas estructurales de la descoordinación:
- Evaluación por cifras vacías: se cuentan detenidos y carpetas, no resultados reales de seguridad para el ciudadano — análisis institucional del autor.
- Desconfianza político-partidista: cada gobierno construye su propio sistema de fuerza para mantener control, no por criterios de eficiencia — análisis del autor.
- Ausencia de objetivos comunes: el presupuesto está disperso en una estructura sin integración — Impunidad Cero / ADN40, 2024.
- Triplicidad de funciones: municipio, estado y federación generan inteligencia, capacitan y adquieren tecnología por separado — análisis institucional.
- Crecimiento inercial del gasto: cada año el presupuesto crece en términos inflacionarios sin revisar la arquitectura que lo consume — SIDOF / DOF 2023.
Te sugerimos revisar: Anatomía financiera del gasto en seguridad en México: un modelo de alto costo y bajo rendimiento

Cuánto cuesta la descoordinación: el presupuesto de seguridad bajo la lupa
Cuando los tres niveles de gobierno hacen lo mismo, no es que se sumen las capacidades y que 1+1+1 = 3. No: aquí la operación matemática nos da un resultado inusual en el que 1+1+1 = 1. Peor aún: si a cada 1 le cargas un costo de funcionamiento, el resultado es 1$+1$+1$ = 1($$$). Un billón de pesos que produce lo que cualquier sistema unificado lograría con una fracción de ese presupuesto.
Según el SIDOF, el gobierno mexicano mantuvo en 2023 un presupuesto en materia de seguridad de 105,800 millones de pesos —y esto es sólo una parte del sistema nacional, al que habría que sumar el gasto de SEDENA, Guardia Nacional y SEMAR sólo en el ámbito federal. Algunos investigadores estiman que entre el 75 y 80% del presupuesto asignado en seguridad se dirige a las fuerzas armadas. En una entrevista para ADN40, el investigador Arturo Ramírez de Impunidad Cero consideró que en 2024 México destinó aproximadamente el 2% del PIB —cerca de 1 billón de pesos— a este sistema fragmentado.
Lo más alarmante: no sabemos cuánto de ese dinero se gasta eficientemente, porque el presupuesto está disperso en una estructura sin integración y sin objetivos comunes. Cada año este gasto crece en términos inflacionarios y de necesidades. Resulta contradictorio que, mientras sigue creciendo el gasto, se mantenga vigente la arquitectura nacional en la que coexisten los sistemas federal, estatal y municipal, sosteniendo principalmente la carga administrativa y burocrática de instituciones que funcionan como un mecanismo de absorción de recursos públicos.
Cifras clave del costo de la descoordinación:
- Presupuesto federal de seguridad 2023 → 105,800 millones de pesos → SIDOF / DOF.
- Gasto total estimado 2024 → ~1 billón de pesos (aprox. 2% del PIB) → Impunidad Cero / ADN40.
- Proporción para fuerzas armadas → 75–80% del presupuesto federal de seguridad → investigadores especializados.
- Resultado operativo → capacidad equivalente a 1 solo sistema, con costo de 3 → análisis institucional.
¿Por qué el gasto en seguridad en México no se refleja en resultados?
El problema no radica exclusivamente en la cantidad de recursos asignados —como un pozo sin fondo— sino en la arquitectura institucional bajo la cual dichos recursos son ejercidos. Sin una lógica de actividad complementaria entre las instituciones de los distintos órdenes de gobierno, el sistema tiende a reproducir funciones en lugar de optimizarlas. Más que un déficit de recursos, el sistema de seguridad en México enfrenta un problema de diseño: múltiples instituciones haciendo lo mismo, con presupuestos distintos, pero sin una lógica común de integración.
Esto impacta directamente tu bolsillo: el dinero de tus impuestos financia tres estructuras paralelas —municipal, estatal y federal— que atienden los mismos delitos sin coordinación real. El resultado en tu colonia o negocio es el mismo que daría un solo sistema bien diseñado, pero con tres veces el costo. Si deseamos en verdad cambiar el modelo de seguridad, se requiere un análisis integral que considere la eficiencia de las instituciones sin la llamada repetición de actividades.
¿Cómo puede un ciudadano o empresario exigir que el gasto en seguridad sea eficiente?
El primer paso es la transparencia presupuestal: consulta los informes del SIDOF (sidof.segob.gob.mx) y del SESNSP para tu estado y municipio. Compara cuánto se asigna a seguridad frente a los indicadores de incidencia delictiva en tu región. Si el gasto sube pero la incidencia no baja, esa brecha es el argumento ciudadano más sólido para exigir cuentas a tu gobierno local.
Como empresario o vecino puedes sumarte a organismos de observación como Impunidad Cero, México Evalúa o el Consejo Ciudadano de tu municipio. Estas organizaciones ya generan informes con datos desagregados por estado y orden de gobierno, que permiten saber si el presupuesto de seguridad se ejerce en estructuras productivas o en burocracia redundante —información que sirve para fundamentar peticiones concretas ante tu alcalde o gobernador.
Qué pierde México si el gasto en seguridad sigue siendo ineficiente
Las razones por las que se justifica la estructura de los sistemas de seguridad en el país tienen mejor comprensión en la lógica de las desconfianzas partidistas y los intereses opuestos desde el ejercicio político y la conveniente aplicación de la fuerza, incluso dentro de un mismo grupo político. No hay nada más deseable para un ejecutivo que contar con su propio sistema de fuerza para instaurar sus decisiones. Si seguimos con esta lógica de funcionamiento, el sistema se volverá cada vez más complejo y costoso sin que ello repercuta en la mejora de resultados, consolidándose como una onerosa carga para el presupuesto público.
Sigue el análisis de seguridad y economía en la columna Crisis, causas y costos en ApartadoMex.
| Dato | Valor | Fuente |
| Presupuesto federal seguridad 2023 | 105,800 millones de pesos | SIDOF / DOF |
| Gasto total estimado en seguridad 2024 | ~1 billón de pesos (2% del PIB) | Impunidad Cero / ADN40 |
| Proporción dirigida a fuerzas armadas | 75–80% del presupuesto federal | Investigadores especializados |
| Resultado operativo de la triplicación | 1+1+1 = 1 (mismo resultado, triple costo) | Análisis institucional del autor |





