La Marina y la Agencia Nacional de Aduanas de México aseguraron 554,400 cajetillas de cigarros de contrabando, más de 11 millones de piezas, declaradas falsamente como lámparas en la aduana de Lázaro Cárdenas, en un mercado ilegal que ya representa una cuarta parte del consumo nacional
En un vistazo
- Aseguraron Semar y ANAM 554,400 cajetillas de cigarros de contrabando, más de 11 millones de piezas individuales, ocultas en un contenedor declarado como lámparas en la aduana de Lázaro Cárdenas, Michoacán.
- Detectaron los protocolos de inteligencia y gestión de riesgo inconsistencias documentales durante la revisión del contenedor, sin que se reportaran detenidos en esta operación específica.
- Representa el cigarro de contrabando alrededor de 25% del consumo nacional, con una brecha de más de 85 pesos entre el precio de una cajetilla legal y una ilegal.
Un contenedor llegó a la aduana de Lázaro Cárdenas declarado como cargamento de lámparas. Adentro, la Marina y la Agencia Nacional de Aduanas de México encontraron 554,400 cajetillas de cigarros, más de 11 millones de piezas individuales, que nunca pagaron el impuesto especial que México cobra sobre el tabaco. El hallazgo se suma a otras dos operaciones registradas este mismo mes en la misma aduana, que en conjunto sumaron alrededor de 62.5 millones de cigarros de contrabando provenientes de Vietnam, y confirma a Lázaro Cárdenas como uno de los puntos de entrada favoritos del cigarro ilegal hacia el mercado mexicano.

Qué tan grande es el mercado que este decomiso intenta frenar
El contrabando de cigarros no es un fenómeno marginal: representa alrededor de 25% de todo el consumo de cigarros en México, según cifras de la industria citadas en la cobertura del caso. Ese tamaño no es casualidad, sino el resultado directo de una brecha de precios que hace que el negocio valga la pena para quien está dispuesto a asumir el riesgo de introducir la mercancía de forma ilegal: una cajetilla legal cuesta más de 100 pesos en México, mientras que una de contrabando puede conseguirse en alrededor de 15 pesos, una diferencia de más de 85 pesos por cajetilla.

¿Por qué hay tanta diferencia de precio entre un cigarro legal y uno de contrabando?
Porque el precio legal incluye el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) que México aplica al tabaco, uno de los más altos de América Latina, pensado explícitamente para desincentivar el consumo. El cigarro de contrabando, en cambio, entra al país sin pagar ese impuesto ni los aranceles de importación correspondientes, lo que le permite venderse a una fracción del precio legal y seguir dejando una ganancia considerable para quien lo trafica. “Cuando la diferencia de precio entre lo legal y lo ilegal se vuelve tan grande, el mercado negro encuentra condiciones ideales para crecer”, explicó Cuauhtémoc Rivera, presidente de la Asociación Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC).
El contrabando de cigarros, en cifras
| Dato | Cifra |
| Cajetillas aseguradas en este operativo | 554,400 |
| Cigarros individuales asegurados | Más de 11,088,000 |
| Cigarros de contrabando decomisados este mes en la misma aduana | ~62.5 millones (Vietnam) |
| Participación del contrabando en el consumo nacional | ~25% |
| Precio de una cajetilla legal | Más de 100 pesos |
| Precio de una cajetilla de contrabando | Alrededor de 15 pesos |
¿Quién pierde dinero con cada cajetilla de contrabando que entra a México?
Pierden varios actores a la vez. El fisco deja de recaudar el IEPS y el IVA correspondientes a cada cajetilla que entra sin pagar impuestos, una pérdida que se multiplica por los millones de piezas que circulan fuera del sistema formal. Las tiendas y comercios que sí venden cigarro legal compiten en desventaja frente a un producto que puede ofrecerse hasta con 85 pesos menos de diferencia por cajetilla. Y las tabacaleras que operan de forma regulada en México ven erosionada una parte relevante de su mercado por un producto que no pasó por ningún control sanitario ni fiscal.

Ese es el argumento detrás de cada operativo como el de Lázaro Cárdenas: no se trata solo de decomisar mercancía ilegal en el momento en que cruza la aduana, sino de reducir el tamaño de un mercado que, mientras siga representando una cuarta parte del consumo nacional, seguirá restándole recaudación al Estado y clientes al comercio formal.
El método detectado en este caso, declarar el contenedor como un producto completamente distinto al que realmente transporta, es una de las variantes más comunes del contrabando aduanero, y explica por qué las autoridades han insistido en reforzar los protocolos de inteligencia y gestión de riesgo en los puertos de entrada, en lugar de depender únicamente de la revisión física de cada contenedor que llega al país.
¿Cuántos cigarros de contrabando decomisaron en Lázaro Cárdenas?
Aseguraron 554,400 cajetillas, más de 11 millones de cigarros individuales, ocultas en un contenedor declarado falsamente como lámparas.
¿Qué porcentaje del mercado mexicano de cigarros es de contrabando?
Alrededor de 25% del consumo nacional, según cifras de la industria citadas en la cobertura del caso.
¿Por qué es tan barato un cigarro de contrabando?
Porque no paga el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) ni los aranceles de importación que sí paga el cigarro legal, lo que genera una diferencia de más de 85 pesos por cajetilla.
¿Cómo detectaron el contrabando en este caso?
A través de protocolos de inteligencia y gestión de riesgo que identificaron inconsistencias documentales durante la revisión del contenedor, declarado como lámparas.
¿Quién pierde dinero por el contrabando de cigarros?
El fisco, por la recaudación de IEPS e IVA que no se cobra; los comercios que venden cigarro legal; y las tabacaleras que operan de forma regulada en México.
