Una comisión del Senado mexicano lleva más de año y medio trabajando con especialistas en una iniciativa de ley general de inteligencia artificial, y la propia presidenta Claudia Sheinbaum reconoció en junio que el país todavía no cuenta con una; mientras tanto, la Unión Europea ya aplica obligaciones concretas a los desarrolladores de IA desde agosto de 2025
Lo esencial
- México no tiene una ley general que regule la inteligencia artificial. Sheinbaum lo reconoció públicamente el 17 de junio de 2026: “México todavía no tenía una ley de inteligencia artificial.”
- La Comisión de Análisis y Evaluación de la Inteligencia Artificial del Senado —según su propio reporte de trabajo citado por Infobae en abril de 2026— completó 16 meses de trabajo con la participación de 72 especialistas, pero la iniciativa resultante todavía no se ha convertido en ley vigente.
- En contraste, la Unión Europea aprobó su Reglamento de IA en junio de 2024 y ya exige, desde el 2 de agosto de 2025, evaluación de riesgos, notificación de incidentes y medidas de ciberseguridad a los proveedores de modelos de propósito general con más de 10²⁵ FLOP de cómputo de entrenamiento.
El rezago no es solo administrativo: mientras la ley sigue en proceso, los riesgos que busca atender —desinformación generada por IA, suplantación de identidad y de voz, y manipulación en contextos electorales— ya están documentados como activos en México, según el análisis de Infobae.

¿Por qué ha tardado tanto la ley mexicana?
Porque, a diferencia de una reforma que se puede negociar en semanas, regular inteligencia artificial implica decidir primero qué se está regulando exactamente: los modelos, su uso, los datos que los entrenan, o los daños que pueden causar. La Comisión de Análisis y Evaluación de la Inteligencia Artificial del Senado —creada específicamente para atender esta discusión— documentó 16 meses de trabajo con 72 especialistas antes de estar en condiciones de plantear una iniciativa, según el reporte que la propia comisión difundió en abril de 2026. Ese proceso extendido contrasta con la velocidad a la que se están desplegando nuevas capacidades de IA en el país: esta nota no pudo acceder directamente al comunicado oficial del Senado sobre el estado más reciente de la iniciativa por una restricción técnica de acceso a la página, por lo que el avance descrito aquí se basa en la cobertura periodística que sí cita ese reporte de trabajo, con ese matiz explícito.
¿Qué tan expuesto está México mientras tanto?
Más de lo que sugiere la ausencia de titulares alarmantes. Según cifras del INEGI citadas en el análisis, el 83.1% de la población de seis años o más ya usaba internet en México en 2024, con un 16.9% todavía sin acceso —una base de usuarios amplia y creciente frente a herramientas de IA generativa sin ningún marco regulatorio específico que las acompañe. El contraste con la Unión Europea es ilustrativo de lo que México todavía no tiene: ahí, los desarrolladores de modelos de mayor escala deben evaluar riesgos y notificar incidentes por ley, no por buena voluntad corporativa. En México, mientras tanto, el gasto público en infraestructura de cómputo sí avanza —la supercomputadora pública Coatlicue tiene una inversión anunciada de 6,000 millones de pesos y un plazo de construcción de 24 meses desde enero de 2026—, lo que expone una asimetría concreta: el país invierte en la capacidad de procesar IA a gran escala antes de tener las reglas para gobernar sus riesgos.
México frente a la Unión Europea en regulación de IA

| Dato | México | Unión Europea |
| Ley general de IA vigente | No | Sí, desde junio de 2024 |
| Obligaciones para desarrolladores | Ninguna, en proceso legislativo | Evaluación de riesgos, notificación de incidentes, ciberseguridad (desde ago. 2025) |
| Trabajo legislativo documentado | 16 meses, comisión del Senado, 72 especialistas | Proceso ya concluido y en aplicación |
| Población con acceso a internet | 83.1% (INEGI, 2024) | — |
| Inversión pública en cómputo de IA | 6,000 mdp, supercomputadora Coatlicue | — |
El dato que mejor resume esta comparación no es la ausencia de ley en sí —eso ya se sabía—, sino que México invierte miles de millones de pesos en construir capacidad de cómputo de IA antes de tener el marco legal para gobernar los riesgos de esa misma capacidad.
Esta brecha regulatoria cobra otro sentido a la luz de que México ha buscado activamente atraer inversión de las mismas empresas de IA —Nvidia, OpenAI y Anthropic— que producen la tecnología que todavía no regula: atraer la inversión y construir el marco para gobernarla son procesos que, por ahora, avanzan a velocidades muy distintas.

Da seguimiento al proceso legislativo de la ley de IA en nuestra cobertura de IA & Laboratorio.
¿México tiene una ley que regule la inteligencia artificial?
No. La propia presidenta Claudia Sheinbaum lo reconoció el 17 de junio de 2026: México todavía no tenía una ley de inteligencia artificial.
¿Existe algún trabajo legislativo en curso?
Sí. La Comisión de Análisis y Evaluación de la Inteligencia Artificial del Senado documentó 16 meses de trabajo con 72 especialistas, según su propio reporte de abril de 2026, aunque la iniciativa no se ha convertido en ley vigente.
¿Cómo se compara México con la Unión Europea en este tema?
La UE aprobó su Reglamento de IA en junio de 2024 y ya exige desde agosto de 2025 evaluación de riesgos y notificación de incidentes a desarrolladores de modelos grandes; México no tiene ninguna obligación equivalente todavía.
¿Qué riesgos existen mientras no hay ley?
Desinformación generada por IA, suplantación de identidad y de voz, y riesgos de manipulación en contextos electorales, entre los documentados por el análisis.
¿México invierte en infraestructura de IA aunque no tenga ley?
Sí. La supercomputadora pública Coatlicue tiene una inversión anunciada de 6,000 millones de pesos, con construcción en curso desde enero de 2026.
Redactado por Manuel Campos para ApartadoMex, cobertura institucional y regulatoria. Última actualización: 20 de septiembre de 2026. Esta nota documenta un proceso legislativo en curso, sin fecha confirmada de resolución.

